Que decir después de tanto,
tanto dolor y tanto amor,
cómo tragarme ambos,
para dejarte una sonrisa como recuerdo.
Lo he
prometido,
no hacerte más
dramático el adiós.
Solo te pido,
por favor,
llévate todo.
Las noches que
no estuviste junto a mí,
las tardes en
que me amaste,
el tiempo que
no me dedicaste,
aquellas rosas,
que un día
trajiste hasta mi puerta,
los sueños que
nunca florecieron,
y las promesas
que aún te esperan.
Déjame nada,
quiero el vacío,
un cuarto
blanco sin las memorias.
Llévate el hijo
que no tuve entre mis brazos,
la tierra que
no cosechamos
el viaje que
jamás realizamos.
Llévate el
corazón, déjame vagar
como una sombra
por la tierra,
llévate el
llanto y tu nombre,
llévame a mí.
Arrástrame como
una cruz hacia el calvario,
después
suéltame,
hacia un
abismo,
que en el
infierno,
ya me he
perdido.
Luego suéñame…
o solo
olvídame,
yo en la
distancia seguiré.
Pero si un día,
Dios se
apiadara de mi silencio,
ven a cerrar
mis ojos.
Cómo el rocío
tras la tormenta,
caerán tus
lágrimas sobre mi frente,
en esas gotas,
tal vez,
se escurra tu
alma,
porque en el
alma están las memorias,
que he de
llevarme a morir por siempre
a donde sea,
muera el amor.
Imagen de fondo by Freepik
No hay comentarios:
Publicar un comentario