lunes, 15 de mayo de 2023

La verdadera historia de Mario Bross

 



Mario Bross: el súper héroe fontanero del reino champiñón, es en realidad Mario Joaquín Muñoz; hoy en día un habitante más de las calles de centro de Cali en el sector del calvario, su padre don Julio Muñoz, plomero de profesión y proveniente de una familia campesina, tuvo dos hijos con la señora Ana María del Socorro, pero enviudó cuando sus hijos tenían 5 y 7 años debido a un agresivo cáncer pulmonar. 

Don julio crío a sus dos hijos con los pocos recursos que 4 años de lucha contra el cáncer de su mujer dejaron en sus bolsillos y luego de haber perdido lo último que le quedaba, una casita en el barrio obrero que el banco remató para cubrir la deuda, cayó en una profunda depresión cuyo único escape era el alcohol.

Mario era el más pequeño de sus dos hijos y a diferencia de Luis no le gustaba ir a la escuela, por más que su padre los mandara a ambos cada mañana con el estómago vacío, un buen juetazo por no despertar a tiempo y su acostumbrada sarta de insultos, Mario volvía a escaparse para vagar por las calles y conseguir dinero limpiando los vidrios de los automóviles para jugar a las maquinitas. Hasta que un día su padre lo sorprendió en un semáforo con malas compañías y aunque lo molió a golpes, siguió por el mismo camino, así que después de un tiempo dejó de insistir en que fuera a la escuela con su hermano Luis y empezó a llevarlo con el a los trabajos ocasionales que conseguía.

Aunque era duro de cabeza, algunas cosas de plomería aprendió de su padre; mientras Luis aprendía a leer y a escribir, Mario aprendía a destapar cañerías y reparar inodoros, con el tiempo los caminos de los dos hermanos se separaron, Luis era un excelente estudiante y obtuvo una beca para estudiar derecho en Bogotá, Mario seguía los pasos de su padre, trabajaba de vez en cuando y vivía metido en prostíbulos en los que gastaba el poco dinero que ganaba consumiendo cualquier clase de droga que lo mantuviera ajeno a la realidad que vivía. Don Julio siempre decía que su hijo era todo un macho, y estaba orgulloso de que no fuera un mariquita como su hermano.  Cuando su padre enfermó de cirrosis tardó solo un mes en despedirse de este mundo y Mario que desde hacía años no hablaba con su hermano Luis tuvo que llamarlo al teléfono de una vecina para decirle que su padre había fallecido en el hospital San Juan de Dios una tarde del 20 de enero de 1993.

Luis regresó a Cali para convencer a su hermano Mario de ir a vivir a Bogotá pero todo fue inútil, la vida de Mario fue mucho peor luego de que su padre murió, consiguió que ya nadie lo contratara porque robaba a todo el que le diese un trabajo para comprar bazuco y mariguana, y así pasaba sus días y noches consumido por las drogas, en un intento desesperado Luis recluyó a Mario a la fuerza en un centro de rehabilitación en Pance, pero Mario aprendió a escapar por las noches y otros internos le enseñaron un camino hacia lo alto del río donde podían conseguirse hongos. La desesperación por la abstinencia hizo que Mario probara los hongos que nacen en la boñiga de las vacas, cuando Luis visitaba a Mario lo encontraba más tranquilo y por algún tiempo llegó a pensar que la terapia en realidad estaba funcionando y que al fin su hermano podría salir del oscuro mundo de las drogas.

Bastó solo unos meses para que Mario empezara a perder la cordura, sus conversaciones comenzaron a abstraerse hacia mundos imaginarios, hablaba de un mundo en forma de un gigantesco hongo o a veces también relataba extraños viajes por cañerías obstruidas, estos relatos que en algunos casos eran seguidos de crisis nerviosas captaron el interés de los médicos del lugar y en este punto Luis ordenó que le practicaran un estudio para determinar si había vuelto a consumir alguna droga.

Los estudios arrojaron los resultados esperados, pero había pasado un año desde que Mario se encontraba internado en la fundación y su cabeza nunca estuvo en orden nuevamente, Pilar su médico de cabecera quien para Mario era su “princesita” dio la triste noticia a Luis: Mario había sido diagnosticado con trastorno de despersonalización, un grave trastorno disociativo de la realidad que consiste en sentimientos persistentes o recurrentes de estar separado del cuerpo o de los procesos mentales propios, que pudo haber empezado en la infancia debido al abuso físico y la violencia doméstica y que lógicamente se agravó por el consumo de hongos alucinógenos.

Ordenaron el traslado de Mario a un centro psiquiátrico, pero en cuanto este se enteró que pensaban separarlo de su princesita en un horrible episodio psicótico rebanó de lado a lado el cuello de su médico de cabecera María del Pilar Garzón con un bisturí de oficina. Cuando la policía le preguntó por lo sucedido el solo dijo que eran ellos quienes se la habían llevado. Por su condición médica Luis consiguió que no fuera a la cárcel, estuvo recluido 10 años en un sanatorio mental del que salió más viejo y más loco que antes, hoy recorre las calles del calvario en compañía de Yoshi su perro guardián, lo suyo son las cañerías, las limpia y la gente le arroja monedas con las que espera algún día poder rescatar a su princesita de los monstruos verdes como él los llama.

Imagen Generada por IA: Cyberpunk Portrait Generator API

 

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